Un
29 de junio de 1987, a tan solo 3 días de cumplirse 13 años del fallecimiento de Perón, Roberto García (esposo de Lía Perón - sobrina del ex Presidente) concurrió
al cementerio de Chacarita y se encontraba con que habían profanado la tumba, inmediatamente hizo la denuncia, hasta la actualidad la impunidad de quienes hicieron tal acto
El
vidrio blindado de más de 8 centímetros de espesor que protegía el féretro no había sido un obstáculo
suficiente para su cometido; y luego estar por más de dos horas, obtuvieron el macabro objetivo de mutilar el cadáver
de Juan Domingo quitándole sus dos manos.-
El
misterio de tal acto se agiganta si se tienen en cuenta las extrañas circunstancias que
rodearon las muertes de dos testigos claves y del primer juez del caso, Jaime
Far Suau.-
En septiembre del año 1994, el Juez Alberto Baños decretó el
secreto del sumario y reabrió la investigación cuando, en el sótano de la
comisaría 29, aparecieron las 12 llaves del marco de hierro que fijaba el
vidrio blindado a las paredes de la bóveda que guardaba el féretro.-
Si bien no hay nadie imputado, después de tantos años
la principal hipótesis es que los autores de la profanación formaban parte de
un grupo inorgánico de inteligencia militar que estuvo a cargo de la parte
operativa del ataque.-
Como integrantes del Consejo Departamental
de Concordia, y por respeto a quien fue tres veces Presidente de los Argentinos, solicitamos una vez mas el esclarecimiento y condena a quienes realizaron tan aberrante acto; es un deber
irrenunciable para sanar estas profundas heridas.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario